Las sonrrisas de Senegal

En la mayoría de los casos no conocimos sus nombres, pero sus sonrisas permanecerán por mucho tiempo en nuestras retinas, además de en la fototeca de nuestro iPhone.

Porque los niños de Thionck Essyl tienen grabada en su cara una permanente sonrisa, contagiosa, franca, sincera, directa… que penetró en nuestros adentros para no salir de ahí por mucho tiempo.

Es lo que más recordamos de nuestro viaje al sur de Senegal, donde los manglares siluetean en la costa como serpientes pitón, trazando una costa sinuosa y calurosa, repleta de naturaleza, que tuvimos la suerte de admirar en las últimas horas de nuestra estancia.

Muy cerca de allí, nuestros buenos amigos de Foundawtion decidieron edificar unas cuantas maravillas arquitectónicas, construidas en adobe y barro, que componen la que podría ser la escuela más confortable del oeste de África. Y no exageramos. Porque cuando fuera de las aulas puede haber 45 grados centígrados, dentro uno respira tranquilo, dejándose acoger por un frescor inesperado.

Magia y el frescor en las aulas

El estudio de arquitectura barcelonés Dawoffice, con David García a la cabeza, artífice de este contraste, quiso que la forma abovedada de las aulas y su apertura por sus lados opuestos generara un microclima sorprendente, donde nuestro trabajo se hizo muchísimo más placentero y donde se genera una atmósfera independiente, mágica incluso.

Mientras tejíamos las redes antipájaros de la parte superior del Awla Bingo Roma o trazábamos los hitos de nivel del terreno que albergará la futura zona deportiva de la escuela, no dejábamos de imaginar, con la sonrisa en los labios, cuán agradable iba a ser acudir al colegio para decenas de generaciones venideras.

Es cierto, la sonrisa se nos contagió. Importaba poco que nuestra monotemática dieta a base de arroz, pollo y mango se nos hiciera anodina o que el campamento de Abeukoum no fuera precisamente un dechado de comodidades, o que hubiésemos tenido que pasar hasta 12 controles fronterizos desde Gambia a Senegal para llegar a nuestro destino.

Al final tuvimos la inmensa suerte, la oportunidad única de mirar y admirar esas sonrisas agradecidas por todo lo que Foundawtion ha hecho allí y lo que hará durante los próximos meses, hasta que a mediados de 2018 quede inaugurada oficialmente la nueva escuela de Thionck Essyl.

Al otro David, a nuestro David, a David Jiménez, nuestro CEO, la sonrisa también se le quedó grabada para un buen tiempo, sobre todo cuando trabajaba cada día en dejar lista ese aula que nuestra empresa ha querido construir allí, o cuando quiso que un par de decenas de chavales de la aldea se enfundaran unas camisetas oficiales de su equipo favorito de fútbol, las cuales estarán guardadas como un auténtico tesoro en las chozas de esas familias.

Y lo mismo le ocurrió a Julián Guerrero, nuestro decorador, que a buen seguro encontrará

en la escuela senegalesa y la selva la inspiración necesaria para montar una futura exposición de fotografías del proyecto en nuestra propia sala.

Grandes compañeros

La experiencia fue inolvidable. También por compartir mesa y barracón con nuestros compañeros de viaje; la interiorista Mayte Bravo, el ilustrador Javier Royo y su familia, y, por supuesto, para nuestros insuperables anfitriones, Lluis Morón y Carmen Revilla, patronos de la Fundación y miembros del grupo de empresarios y profesionales que han hecho posible el extraordinario proyecto, junto a personajes ilustres como el propio dibujante Javier Mariscal, quien visitó Thionck Essyl en marzo pasado. A todos ellos… muchas gracias por habernos hecho partícipes de todo lo que vosotros habéis luchado y forjado durante tanto tiempo! Y muchas gracias por vuestra ayuda y hospitalidad.

A nuestro regreso a España, en el aeropuerto de Banjul (Gambia), albergábamos un sentimiento agridulce. Lamentábamos no poder quedarnos y hacer más por aquellos cientos de familias que nos habían estado sonriendo durante una semana. pero al mismo tiempo, ansiábamos transmitir a todos nuestros amigos, clientes y compañeros de Bingo Roma la enriquecedora experiencia que habíamos vivido.

El consuelo es que seguramente volveremos. Al menos es nuestra intención. Regresaremos a la inauguración de la escuela de Thionck Essyl, unas aulas que dentro de poco habitarán esos niños de la eterna sonrisa y que supondrán un coste final cercano a los 300.000 euros.

Sí, seguramente volveremos, para satisfacción nuestra y de sus padres y profesores, los cuales nos recibieron con una admiración y simpatía imposibles de olvidar.

Exposición de fotografías en la sala

A raíz de esa experiencia maravillosa, la Sala madrileña ha querido compartir con sus clientes una pequeña muestra de todo aquello que vivieron allí.

Con el título “Las Sonrisas de Senegal”, la muestra expuso fotografías de los habitantes de Thionck Essyl, sus costumbres, las “awlas” que allí se están construyendo, pero en especial, las sonrisas de de sus caras.

2018-07-13T02:12:36+00:00

politica de cookies

Esta Web utiliza cookies y tecnologías similares propias y de terceros para recoger estadísticas, recordar su visita y poder así mejorar nuestros servicios y adaptarnos mejor a sus intereses.  Puede cambiar la configuración u obtener más información sobre su uso en nuestra Política de Cookies